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Endometriosis: la enfermedad más allá del diagnóstico

25 ago 202611 min de lectura

Si estás leyendo esto, es probable que estés buscando respuestas. Por ello, queremos compartirte qué es exactamente esta condición —hasta donde sabemos por ahora—, teniendo en cuenta la evidencia científica disponible, sin tecnicismos y sin quitarle peso a su complejidad. ¿Empezamos?

Respuesta rápida: la endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica en la que aparece tejido similar al endometrio fuera del útero, sobre todo en la pelvis. Afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva —aunque también puede afectar a hombres trans, personas no binarias y, en casos excepcionales, a mujeres posmenopáusicas u hombres cisgénero—, y sus síntomas van del dolor menstrual intenso a la fatiga o los problemas digestivos.

¿Qué es exactamente la endometriosis?

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica en la que aparece tejido similar al endometrio, que recubre el interior del útero, fuera del útero.

Las localizaciones más habituales están en la pelvis, especialmente en los ovarios, el peritoneo y alrededor del útero, aunque también puede afectar a la vejiga, el intestino y, con menor frecuencia, a otras partes del cuerpo.

Estas lesiones pueden responder a las hormonas y, en algunas de ellas, producirse sangrado. Esto puede desencadenar inflamación y, con el tiempo, favorecer la aparición de fibrosis y adherencias. Todo ello puede contribuir al dolor y a otros síntomas.

Pero hay algo importante: la endometriosis no se limita a las lesiones que podemos encontrar en una ecografía, una resonancia o durante una cirugía.

La evidencia apunta a que la inflamación y otros cambios asociados a la enfermedad pueden interactuar con el sistema inmunitario, las hormonas y el sistema nervioso. Por eso, la endometriosis puede influir en cómo te sientes y en cómo afecta a tu vida cotidiana, más allá del dolor pélvico.

¿A quiénes afecta?

La endometriosis puede afectar a personas desde la primera menstruación y es más frecuente durante los años reproductivos.

Se estima que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva, unos 190 millones de personas en todo el mundo. Esta cifra procede de los datos disponibles para esta población, pero no significa que la endometriosis se limite a ella.

La mayoría de las personas diagnosticadas son mujeres cisgénero, pero la endometriosis no es exclusiva de las mujeres cisgénero. También puede afectar a hombres trans y a personas no binarias. La investigación sobre estos grupos todavía es limitada.

Además, aunque es poco frecuente, se han descrito casos de endometriosis en mujeres después de la menopausia y, de forma excepcional, en hombres cisgénero, especialmente en contextos de exposición hormonal prolongada.

Por eso, hablar de endometriosis como una enfermedad que afecta exclusivamente a "mujeres en edad fértil" es demasiado limitado. La enfermedad puede presentarse en personas y etapas de la vida diversas, aunque todavía necesitamos mucha más investigación para comprender bien esta diversidad.

¿Cuáles son los síntomas?

La endometriosis puede manifestarse de formas muy diferentes. Algunas personas tienen síntomas intensos y otras apenas presentan molestias. Incluso hay personas que no tienen síntomas y descubren que tienen endometriosis durante una prueba o intervención realizada por otro motivo.

La investigación todavía no ha podido determinar exactamente por qué ocurre esto, pero sabemos que la presencia o extensión de las lesiones no determina por sí sola la intensidad de los síntomas.

Síntomas habituales

  • Dolor menstrual muy intenso que limita tu actividad cotidiana —por ejemplo, te impide ir a clase o trabajar—, requiere medicación para poder continuar con tu día o llega a provocarte mareos o desmayos. Un dolor menstrual que te incapacita o te hace perder el conocimiento no debería normalizarse como "una regla dolorosa": merece una valoración médica para buscar su causa.
  • Dolor durante la ovulación.
  • Dolor durante o después de las relaciones sexuales, especialmente con la penetración profunda.
  • Dolor al orinar o al defecar, especialmente si aparece o empeora en determinados momentos del ciclo.
  • Dolor pélvico persistente o recurrente, también fuera de la menstruación.
  • Fatiga persistente.
  • Dificultad para conseguir un embarazo.
  • Síntomas digestivos, como hinchazón abdominal, náuseas, diarrea, estreñimiento o dolor al defecar, especialmente si empeoran de forma cíclica. Estos síntomas también pueden tener otras causas.
  • Dolor en otras zonas, como la parte baja de la espalda o las piernas, especialmente si empeora en determinados momentos del ciclo.

Manifestaciones menos frecuentes

La endometriosis también puede afectar a localizaciones menos habituales y producir síntomas que pueden ser más difíciles de relacionar con ella. Son mucho menos frecuentes, pero conocerlos puede ayudar a que no pasen desapercibidos:

  • Sangrado rectal o sangre en la orina, especialmente si aparece de forma cíclica.
  • Urgencia o aumento de la frecuencia al orinar, además del dolor al orinar.
  • Dolor en el hombro, especialmente cuando aparece de forma cíclica, que puede estar relacionado con endometriosis en el diafragma.
  • Dolor en la ingle, cadera o muslo, que en algunos casos puede aparecer cuando la enfermedad afecta a estructuras nerviosas.
  • Dolor, inflamación o un bulto en una cicatriz quirúrgica que aparece o empeora de forma cíclica, especialmente después de una cesárea.
  • Migrañas u otros síntomas neurológicos que empeoran de forma cíclica. Se han observado asociaciones con la endometriosis, aunque su relación todavía se sigue investigando.
  • En casos muy poco frecuentes, síntomas en el tórax que aparecen de forma cíclica, como dolor en el pecho, dificultad para respirar o tos con sangre. Pueden estar relacionados con endometriosis torácica.

Como decíamos, las lesiones de endometriosis pueden responder a los cambios hormonales que se producen a lo largo del ciclo. Por eso, algunos de los síntomas que hemos mencionado pueden aparecer o empeorar repetidamente en determinados momentos, como alrededor de la ovulación, en los días previos a la menstruación o durante ella. No todas las personas tienen el mismo patrón ni todos los síntomas tienen por qué ser cíclicos.

Observar cuándo aparecen o empeoran tus síntomas puede aportar información útil durante la valoración médica, aunque este patrón, por sí solo, no permite determinar si la causa es la endometriosis u otra condición.

Ninguno de estos síntomas, por sí solo, demuestra que tengas endometriosis. Muchos pueden tener otras causas. Pero si varios te resultan familiares, merece la pena ponerlos en palabras y comentarlos con un profesional.

¿Y si no menstrúas?

La ausencia de menstruación no descarta por sí sola la endometriosis. Esto no solo es importante para quienes toman tratamientos hormonales y no menstrúan, sino también para los hombres trans y las personas no binarias. Pueden presentar endometriosis y dolor pélvico incluso durante el tratamiento con testosterona. La investigación en estos grupos todavía es limitada.

La endometriosis también puede persistir o diagnosticarse después de la menopausia.

¿Qué tipos de endometriosis existen?

Desde el punto de vista de su localización, suele hablarse de tres formas principales:

  • Endometriosis superficial o peritoneal: las lesiones afectan principalmente al peritoneo, la fina membrana que recubre los órganos de la pelvis.
  • Endometrioma ovárico: cuando se forma un quiste en el ovario asociado a la endometriosis.
  • Endometriosis profunda: cuando las lesiones afectan a tejidos situados a mayor profundidad y pueden comprometer estructuras como el intestino, la vejiga o los ligamentos que rodean el útero.

Una persona puede presentar más de una forma al mismo tiempo.

Y hay algo importante: el tipo, la extensión o el estadio de la endometriosis no permiten predecir por sí solos cuánto dolor tendrá una persona ni cuánto afectará la enfermedad a su vida. Dos personas con lesiones aparentemente similares pueden vivir experiencias muy diferentes.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la endometriosis comienza con algo tan importante como escuchar lo que te está pasando: tus síntomas, cuándo aparecen, cómo han evolucionado y cuánto afectan a tu vida.

Según cada caso, el profesional puede realizar una exploración física y solicitar pruebas de imagen, principalmente ecografía y/o resonancia magnética.

Estas pruebas pueden ayudar a identificar determinadas formas de endometriosis, especialmente endometriomas y endometriosis profunda. Sin embargo, una prueba de imagen que no muestre lesiones no siempre descarta la enfermedad.

Actualmente, la laparoscopia ya no se considera obligatoria para todas las personas antes de poder establecer un diagnóstico o iniciar tratamiento. La decisión depende de los síntomas, las pruebas realizadas y la valoración clínica individual.

Si quieres conocer con más detalle las pruebas, qué pueden detectar y qué ocurre cuando los resultados no son concluyentes, dedicaremos un próximo artículo a explicarlo: ¿Cómo se diagnostica la endometriosis?

¿Cómo puede afectar la endometriosis a tu vida?

La endometriosis no se queda únicamente en las lesiones que aparecen en una prueba. Puede afectar a muchas dimensiones de tu vida, y no siempre de una forma evidente.

El dolor, la fatiga y otros síntomas pueden interferir con tu carrera profesional o tus estudios, tus planes de formar una familia, tu alimentación, tus relaciones sexuales, tu vida social o tu bienestar emocional. Y todo esto puede cambiar con el tiempo.

Si te cuesta recordar cuándo aparecen tus síntomas o cómo han evolucionado, puedes utilizar freQendo para registrarlos de forma sencilla a lo largo del tiempo. Así, cuando llegue tu próxima consulta, tendrás tus propias experiencias ordenadas para poder explicarlas con más detalle y ayudar a tu profesional sanitario a valorarlas en contexto.

Si llevas tiempo intentando entender qué te pasa, recuerda que no tienes por qué identificarte con todo lo que hemos descrito en este artículo. Que tu experiencia sea diferente no significa que sea menos importante ni que tengas que aprender a convivir con ella sin buscar respuestas.

La endometriosis puede afectar a distintas áreas de tu vida y, por eso, no siempre tiene sentido abordarla desde una única especialidad. Según tus síntomas y necesidades, contar con profesionales con experiencia en endometriosis —como ginecología, nutrición, urología, fisioterapia o psicología— puede ayudarte a cuidar tu salud de una forma más integral.

Nota: este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica individual. Si reconoces varios de estos síntomas, el siguiente paso es hablar con un profesional de salud que pueda valorar tu caso, idealmente con experiencia específica en endometriosis.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la endometriosis?

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica en la que aparece tejido similar al endometrio, que recubre el interior del útero, fuera del útero. Las localizaciones más habituales están en la pelvis, especialmente en los ovarios, el peritoneo y alrededor del útero, aunque también puede afectar a la vejiga, el intestino y, con menor frecuencia, a otras partes del cuerpo.

¿A cuántas personas afecta la endometriosis?

Se estima que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva, unos 190 millones de personas en todo el mundo. También puede presentarse en hombres trans, personas no binarias y, de forma excepcional, en mujeres después de la menopausia u hombres cisgénero.

¿Cuáles son los síntomas más habituales de la endometriosis?

Dolor menstrual muy intenso, dolor durante la ovulación o las relaciones sexuales, dolor al orinar o defecar, dolor pélvico persistente, fatiga y dificultad para conseguir un embarazo. También existen síntomas menos frecuentes, como sangrado rectal, dolor en el hombro o síntomas neurológicos cíclicos.

¿Se puede tener endometriosis sin menstruar?

Sí. La ausencia de menstruación no descarta por sí sola la endometriosis, algo relevante para quienes usan tratamientos hormonales, para hombres trans, personas no binarias y mujeres después de la menopausia.

¿Qué tipos de endometriosis existen?

Se distinguen tres formas principales: endometriosis superficial o peritoneal, endometrioma ovárico y endometriosis profunda. Una persona puede presentar más de una a la vez, y el tipo o extensión no predicen por sí solos cuánto dolor tendrá.

¿Cómo se diagnostica la endometriosis?

El diagnóstico empieza por escuchar los síntomas, y según el caso puede incluir exploración física y pruebas de imagen como ecografía o resonancia magnética. La laparoscopia ya no se considera obligatoria para diagnosticar en todos los casos.

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Referencias

  • Organización Mundial de la Salud — Endometriosis: nota descriptiva.
  • ESHRE — Guideline: Endometriosis (2022) — referencia principal para definición, síntomas, endometriosis asintomática, localizaciones y diagnóstico.
  • ESHRE — Patient Information: Endometriosis — información adaptada a pacientes.
  • Gerstl et al. — A Systematic Review of the Prevalence of Endometriosis in Trans Men (2026) — evidencia reciente sobre endometriosis en hombres trans.
  • Gaceta Médica — El retraso diagnóstico de la endometriosis puede extenderse hasta una media de 10 años.
  • Quirónsalud — El retraso en el diagnóstico de la endometriosis es de más de 10 años en Europa.
  • JCI — Endometriosis and ovulatory menstruation: beyond the Sampson principle — evidencia molecular reciente sobre el origen de las lesiones.
  • MDPI — The Molecular and Cellular Mechanisms of Endometriosis (2025) — revisión del modelo multifactorial actual.
  • Khan et al. — Bacterial contamination hypothesis: a new concept in endometriosis (2018) — hipótesis de contaminación bacteriana.
  • AAGL — 2021 Endometriosis Classification: An Anatomy-based Surgical Complexity Score y Women's Health — Endometriosis: nuevo sistema de clasificación — referencias para el apartado sobre tipo y estadio de la enfermedad.